martes, 3 de noviembre de 2015

El Virreinato del Perú

El Virreinato del Perú fue una entidad político-administrativa fundada en 1542 tras el sometimiento del Imperio Inca. Abarcó, en su máxima extensión, territorios que actualmente se corresponden con PerúEcuadorBolivia,Colombia, parte de Argentina y Chile.
Los primeros asentamientos comienzan a desarrollarse tras la captura de Cuzco, principal
ciudad inca, por parte deFrancisco Pizarro, en 1534. Tras este hecho, se provoca una fuerte disputa por el control de una serie de expediciones destinadas a Birú, territorio peruano del cual se presumía que poseía grandes riquezas, entre Francisco Pizarro y Diego de Almagro. El enfrentamiento se saldó con la victoria de Pizarro, y la posterior ejecución de Almagro.

El virreinato vivió cuarenta años de caos administrativo, fruto del choque de intereses entre los distintos conquistadores, y el desigual reparto de la tierra. A mediados del siglo XVI, Francisco de Toledo, virrey del Perú, logra encauzar la situación y establecer un marco administrativo estable, que se prolongaría durante todo el período colonial. Esta normalización de la situación, fue gracias a la voluntad de Toledo, de llevar a cabo un proceso organizador, reflejado enmedidas tales como el censo tributariocenso de pobladores nativos y la realización de un registro de los recursos naturales y humanos del Perú. Estas medidas permitieron la implantación de los sistemas de trabajo (mita, repartimiento) y a la larga, hicieron de este virreinato el más rico e influyente.

La capital fue situada en la ciudad de Lima, fundada por Francisco Pizarro como la «Ciudad de los Reyes», mientras que el puerto delCallao, monopolizaba todo el comercio marítimo americano.
En el campo administrativo, el virreinato está constituido por dos audiencias, las de Lima yCusco, que fueron sustituidas por intendencias tras las Reformas Borbónicas en el siglo XVIII. Al igual que en el resto de virreinatos, existían también organismos tales como los corregimientos, encargados de la administración de zonas habitadas por nativos, cabildos, que cumplían diversas funciones administrativas similares a las que actualmente realiza la municipalidad o ayuntamiento, y diversasautoridades indígenas que se encargaban de mediar entre éstos y los españoles.
En el ámbito económico, la principal actividad desarrollada en el virreinato    era la minería.
El trabajo en la mina era desarrollado por aborígenes que pasaban entre una y dos semanas sin salir de ella en condiciones realmente duras. En un principio, la actividad se desarrolló en torno a pequeños depósitos de superficie, pero gracias a las mejoras en las técnicas mineras, los colonos pudieron a acceder a grandes minas. Es a partir de este momento en que la minería termina de consolidarse como principal actividad en el virreinato. Los principales yacimientos mineros fueron: Castrovirreyna, Cerro de Pasco, Cajabamba, Contumanza, Carabaya, Cayllama,

Hualgayoc, Huancavelica y Potosí, todas ellas ubicadas en el territorio del actual Perú. Potosí, por si sola, aportaba dos tercios de la producción minera del Perú, hasta que en 1776 cambió de jurisdicción a favor del Virreinato del Río de la Plata. A causa de las malas condiciones y la dureza del trabajo realizado por los aborígenes en la mina, eran frecuentes los alzamientos de mineros, que eran sistemáticamente sofocados por las autoridades coloniales.
En el ámbito comercial, España aplicó medidas proteccionistas y favoreció el monopolio de los puertos de Sevilla en España, Veracruz, en México, Callao en el Perú, Panamá y Cartagena en Nueva Granada. Debido a que Panamá y Cartagena eran considerados puertos de tránsito, el Callao pasó a ser el único puerto autorizado para comerciar en América, lo cual convirtió al Virreinato del Perú en el centro comercial de las colonias Españolas en América. Pero la preeminencia de ciertos puertos sobre otros, en este caso el Callao con respecto al resto de América, hizo que el 
contrabando y la piratería, actividades desarrolladas la primera por criollos y la segunda por corsarios ingleses y holandesesen su mayoría, floreciesen, logrando erosionar lenta pero inexorablemente el monopolio de los grandes puertos, hasta que en 1778Carlos III decretó el libre comercio y el Callao perdió su posición de ventaja frente a los otros puertos, posibilitando el surgimiento de los de Montevideo, Buenos Aires o Guayaquil.

Al igual que en Nueva España, en el Perú se desarrollaron los obrajes, actividades protoindustrialesdedicados a la manufactura de textiles e hilos de lana y algodón. A pesar de la existencia de actividades de esta índole, no pudieron desarrollarse a causa del estrictocontrol monopólico que del comercio ejercía la metrópolis.
Durante el siglo XIX, época en la que se suceden los distintos alzamientos independentistas a lo largo del continente, el Virreinato del Perú se mantendrá como principal bastiónde los realistas, hasta su disolución, en 1824, tras la Batalla de Ayacucho. A pesar de esto, el Perú será también testigo de los alzamientos de Tupac Amarú y Tupac Katari, precedentes de la futura emancipación Latinoamericana.
Creación del Virreinato del Perú
El Virreinato de Perú, fue el segundo de los cuatro virreinatos que España creó para gobernar sus dominios en América. Creado en 1543, el virreinato inicialmente incluía toda América del Sur bajo control español a excepción de las costas de lo que hoy es Venezuela. Más tarde perdió jurisdicción (con la creación del Virreinato de la Nueva Granada en 1739) sobre las áreas que ahora constituyen las naciones de Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela y, más tarde (con la creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776), más de lo que hoy es Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia.
Hasta casi el final de la era colonial, el Perú ha sido considerada como la más valiosa posesión española en América. Se produce grandes cantidades de lingotes de plata para su envío a Europa, sobre todo de las minas de Potosí.
Antecedentes
Los conflictos de poder y los desacuerdos sobre los derechos jurisdiccionales por los territorios conquistados estallaron entre los dos grupos de conquistadores liderados por Francisco Pizarro y Diego de Almagro alrededor del año 1537.
En 1541 Pizarro fue asesinado por los seguidores de Almagro. Los almagristas nombraron a Diego de Almagro el Mozo como gobernador del Perú y se levantaron contra la autoridad del enviado del rey de España, Cristóbal Vaca de Castro, que llegaba por entonces en calidad de juez comisionado y gobernador del Perú.
Finalmente Diego de Almagro el Mozo y sus tropas fueron vencidos en la batalla de Chupas, donde fue capturado y condenado a muerte como traidor a la corona Española.
Creación
El Gobierno de España consideró la necesidad de consolidar la autoridad y reducir el abuso de poder en un esfuerzo por proteger a los indígenas y el 20 de noviembre de 1542 el emperador Carlos I promulgo en Barcelona por Real Cédula las llamadas Leyes Nuevas ideadas por Bartolomé de las Casas, en la cual se creó la Real Audiencia o Real Audiencia de administrar la justicia civil y penal, en dichas leyes se establecía la supresión de las encomiendas hereditarias y de todo trabajo forzado de los indios . Posteriormente, en 1543 se creó el Virreinato del Perú en reemplazo de las antiguas gobernaciones de Nueva Castilla y Nueva León al mismo tiempo que la sede de la Real Audiencia de Panamá fue trasladada a la ciudad de los reyes o Lima capital del nuevo virreinato en donde  Blasco Núñez de Vela fue nombrado como primer virrey del Perú . La Real Audiencia se formó de” oidores ” o jueces que respondieron al virrey .
Sede y expansión del virreinato
Originalmente comprenda el conjunto de América del Sur al oeste de la línea de demarcación establecida en el Tratado de Tordesillas en 1494, el virreinato se extendía desde Panamá, en el norte de la Patagonia en el sur, y desde el Océano Pacífico hacia el este a un meridiano longitudinal en aproximadamente 44 grados oeste, excluyendo partes del norte de América del Sur (Venezuela contemporánea), que estaban bajo la jurisdicción de la Nueva España.
El virreinato del Perú tuvo su sede en Lima y tenía jurisdicción sobre toda la América del Sur, excepto la colonia portuguesa de Brasil. Para mejorar la comunicación en la colonia, en 1717 se creó el virreinato de Nueva Granada y se incluye Panamá, Venezuela, Colombia, parte de Ecuador, Guyana y parte del norte de Brasil. Más tarde, en 1776, Argentina, Paraguay, Uruguay y parte de Bolivia se han incorporado al Virreinato del Río de la Plata.
En el último período colonial la Corona talló dos nuevos virreinatos fuera del Virreinato del Perú: Nueva
                                                                                                                                                                                                                                                   
Blasco Núñez de Vela Primer Virrey del Perú
En 1543, Blasco Núñez de Vela fue nombrado virrey, gobernador y capitán general de Perú y sirvió durante casi dos años. Fue enviado por la corona española para restaurar el orden en el gobierno colonial y aplicar las Leyes Nuevas. Bartolomé de las Casas, un sacerdote, influyó en la corona de la promulgación de las nuevas leyes después de observar el maltrato y la esclavitud a que fueron sometidos los nativos. Las nuevas leyes no fueron bien recibidas por los colonos. Bajo esta ley, los propietarios de las encomiendas tenían que pagar su parte de los impuestos a la corona y el sistema de encomienda tenía que ser abolido, sino que también prevé la protección y mejora de la vida de los peruanos nativos.
Blasco Núñez de Vela trató de hacer cumplir la ley, pero se enfrentó a una oposición masiva entre los colonizadores y especialmente los propietarios de encomiendas. En una serie de altercados con el gobierno colonial anterior y Gonzalo Pizarro, hermano de Francisco Pizarro, la Audiencia disociado del virrey trató de destituirlo. En 1544, fue enviado preso a la isla de San Lorenzo y luego a Panamá, donde fue dejado en libertad. Núñez de Vela regresó a Perú con un pequeño ejército y se enfrentó a Gonzalo Pizarro en la batalla de Iñaquito, en las afueras de Quito, Ecuador. Núñez de Vela fue asesinado y decapitado y la colonia estuvo de nuevo bajo el poder de los conquistadores y no de la Corona de España. Miedo de perder sus colonias España restaurado las encomiendas.
Pacificación
Un nuevo virrey, Pedro de la Gasca fue enviado al Perú para restablecer el orden y volvió a colocar la encomienda y redistribuyo las existentes en el  llamado “Reparto de Guaynamarina”. El repartimiento fue un esfuerzo de la Corona para reducir el abuso de los trabajadores nativos que ahora se asigna por un funcionario del gobierno, por lo general el alcalde de la ciudad, a los colonos durante un período de varias semanas en las que se les paga un pequeño sueldo o sin sueldo en todo. Este sistema no ha cambiado la situación de los trabajadores nativos, ya que también creó esclavos de condiciones similares.
Pedro de la Gasca el Pacificador                                                                                                                                              
   D
ebido a que la población nativa se redujo debido a las enfermedades europeas , las encomiendas y repartimientos no eran tan rentables como solían ser , esta escasez de mano de obra inició el comercio de esclavos del Atlántico. La hacienda llegó a ser más importante para los colonos, ya que había más dinero que se hará a partir de la tenencia de la tierra que la adquisición de mano de obra. Muchas personas huyeron de su repartimiento por salir de sus comunidades y puestos de trabajo que se encuentran en haciendas donde se les paga un pequeño

La llegada de los españoles tuvo en los pueblos nativos de América consecuencias políticas, económicas y culturales. Uno de los efectos más polémicos es la drástica disminución de la población indígena desde el mismo siglo XVI.
Para explicar este fenómeno, se ha recurrido a una serie de causas; las constantes guerras, los maltratos (ocasionados, por ejemplo, por la mita minera), la explotación y las epidemias traídas por los españoles. Sin embargo, queda claro que las tres primeras no pueden haber sido las causantes de la muerte de tanta gente, como algunas estadísticas plantean.
Por ello, se ha llegado a cierto consenso entre los investigadores para establecer como causa central de la caída demográfica a las epidemias. La población indígena entró en contacto con enfermedades desconocidas para las cuales su organismo no había producido ninguna defensa biológica y sufrieron las consecuencias.
La mortandad fue mayor en las provincias costeñas debido a que las epidemias se desarrollan más y mejor en las zonas cálidas, y a que se produjo mayor contacto entre los españoles e indígenas en esta región.

LA SOCIEDAD Y LA POBLACIÓN

La sociedad colonial se dividió, en teoría, en dos repúblicas paralelas que además, se complementaban. Españoles e indígenas debían mantener una separación a todo nivel: leyes, autoridades, derechos, obligaciones y espacios. Los españoles en las ciudades; los indígenas en el campo, en las reducciones.
Sin embargo, el constante contacto entre las distintas razas, incluida la negra, dio origen a una serie de individuos que no habían sido contemplados dentro del esquema social elaborado por la Corona.

REPÚBLICA DE ESPAÑOLES

Estuvo formada por los peninsulares y sus descendientes directos, los criollos, también llamados españoles americanos. Al iniciarse la colonia, encabezaron esta república los encomenderos y los grandes terratenientes. Sin embargo, luego de las tempranas Leyes Nuevas de 1542, pasó el predominio a los miembros de la burocracia (virrey, oidores, corregidores). Esto se distorsionó a raíz de la venta de cargos y los vínculos de parentesco que fueron estableciendo los funcionarios peninsulares con la sociedad criolla. Poco a poco, el nuevo poder económico se fue vinculando más a la producción agrícola, la minería y los obrajes, aunque fue el comercio de la actividad que concentró la mayor posibilidad de hacer dinero rápidamente, ingrediente eficaz para lograr el ascenso social. Para la élite, tan importante como el dinero fue la posibilidad de tener un título nobiliario o algún certificado de hidalguía, ya que solo así se podía acceder a cargos públicos importantes.
Los profesionales y los religiosos también pertenecían a este grupo. Los artesanos, en cambio, tenían un prestigio social variable. Sin embargo, los artesanos (petateros, botoneros, espaderos, etc.) supieron hacerse de un espacio en la urbe americana, estableciéndose en gremios, ganando cada vez más importancia y en algunos casos acumulando grandes fortunas.
Al inicio, los criollos no estuvieron contemplados por la Corona dentro de una política específica. No obstante, para el siglo XVII, los españoles americanos habían aprovechado la compra de cargos y títulos para ocupar los niveles más altos de la sociedad. Pero con las reformas borbónicas (siglo XVIII), en los cuales se establecían medidas para frenar el avance de los criollos, la Corona trató de centralizar el poder en manos de peninsulares.